Llegar a casa después de un día lluvioso y encontrarte con un charco en la sala o la recámara es una de las situaciones más frustrantes que hay. Ver gotas corriendo por la pared o notar esa molesta humedad en las esquinas no solo arruina la pintura o tus pisos, sino que se vuelve un dolor de cabeza constante cada vez que el cielo se empieza a nublar.
Si te estás preguntando cómo evitar filtraciones de agua en las ventanas o puertas de tu casa, no siempre es necesario hacer un cambio drástico de inmediato. Existen varias acciones prácticas y sencillas que tú mismo puedes hacer hoy para proteger tus espacios.
Aquí te explicamos cómo identificar por dónde se mete el agua y qué hacer para solucionarlo.
1. Despeja las vías de escape del agua (Desagües)
Casi todas las ventanas de aluminio, incluso las más sencillas, tienen unas pequeñas ranuras o perforaciones en la parte inferior del marco exterior llamadas “desagües“. Su única función es dejar que el agua que cae en los rieles salga hacia la calle.
- El polvo de la calle, la tierra de las macetas, las hojas o los insectos tapan estas salidas. Cuando llueve fuerte, el riel se llena como una pequeña alberca y el agua se desborda hacia adentro de tu habitación.
- Solución: Revisa los rieles de tus ventanas. Pasa una aspiradora para quitar la tierra seca y, con un cepillo de dientes viejo, un clip o un alambre delgado, pica suavemente las ranuras exteriores para asegurarte de que el agua corra libremente.
2. Limpia a fondo las guías y rieles corredizos
En las puertas y ventanas que se deslizan, la acumulación de suciedad es el enemigo número uno de la hermeticidad.
- Cuando hay mucha tierra acumulada en las esquinas de los rieles, las hojas de la ventana no cierran por completo. Aunque parezca que están cerradas, quedan rendijas microscópicas por donde el viento empuja el agua hacia el interior.
- Solución: Haz de la limpieza de los rieles un hábito antes de la temporada de lluvias. Retira la grasa y el polvo acumulado para que las ventanas corran suavemente y sellen lo mejor posible al llegar al tope.
3. Revisa visualmente las gomas y empaques
El vidrio y el aluminio necesitan un intermediario que tape los huecos: las gomas o empaques negros que rodean el cristal.
- Con los años, el sol y el calor resecan estas gomas. Se vuelven rígidas, se agrietan o se encogen (dejando las esquinas del vidrio descubiertas). Ahí es donde el agua encuentra un camino directo hacia el interior.
- Solución: Revisa el contorno de tus vidrios. Si notas que las gomas se están saliendo o están muy duras, puedes limpiarlas con un paño húmedo para quitarles el exceso de sarro y tierra que las separa del vidrio, ayudando a que asienten un poco mejor temporalmente.
4. Asegura todos los broches y seguros al llover
A veces el agua no entra por una falla del cancel, sino por un descuido al cerrar.
- Dejar una ventana arrimada pero sin el seguro puesto permite que la fuerza del viento mueva la hoja ligeramente, despegándola de las felpas que detienen el agua.
- Solución: Cuando empiece la tormenta, asegúrate de poner todos los pasadores, pestillos o chapas. Esto obliga a la ventana a mantenerse presionada firmemente contra el marco, reduciendo al mínimo la entrada de corrientes de aire y agua.
¿Cuándo deja de ser un problema de mantenimiento y requiere una solución profesional?
Si ya limpiaste los rieles, los lloraderos están destapados, cierras con seguro y el agua se sigue filtrando, el problema ya no está en tus manos. Esto ocurre cuando:
El marco se despegó de la pared: El sellado exterior entre el aluminio y el muro (de concreto o cantera) se agrietó o se cayó por el sol.
El material se deformó: Los canceles resienten el paso del tiempo; el aluminio se tuerce sutilmente con los golpes de viento y ya ningún empaque logra sellar el hueco.
El diseño no es suficiente: En zonas de vientos fuertes o lluvias intensas, un cancel convencional simplemente se ve superado por la fuerza de la naturaleza.
En estos casos, aplicar soluciones temporales solo alargará el problema y aumentará el gasto en reparaciones de pintura o muros. La solución definitiva es acudir con expertos que evalúen la estructura.
Preguntas Frecuentes
- ¿Por qué se mete el agua por debajo de mi ventana de aluminio si está bien cerrada? La causa más común es que los canales de drenaje (desagües) exteriores están obstruidos con basura o polvo, lo que hace que el agua se acumule en el riel y se filtre hacia el interior de la casa.
- ¿Es normal que se junte agua en el riel de una ventana corrediza? Sí, es completamente normal que entre agua al riel mientras llueve. Lo que no es normal es que se quede estancada o se desborde; el sistema debe ser capaz de expulsarla hacia el exterior de inmediato.
- ¿Cómo puedo saber si mis ventanas necesitan mantenimiento o un cambio total? Si el agua entra porque las gomas están viejas o los rieles sucios, se soluciona con mantenimiento. Si el agua entra porque la ventana se mueve o se bambolea con el viento, la estructura ya perdió fuerza y requiere ser reemplazada por un sistema de mejor calidad.
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